sábado, 17 de enero de 2015

La Llamada. Capítulo 15.


Capítulo escrito por J.C. Amante. Para acceder a la publicación de su blog, haz click aquí.



El coche que transportaba al gran maestre junto con Alyssa y Gómez se mezclaba con los otros coches por las calles, los movimientos eran rápidos y precisos, los adelantamientos arriesgados pusieron los pelos de punta a la joven doctora mientras Gómez parecía impasible a cualquier movimiento. Una curva cerrada los colocó casi a las afueras de la ciudad y más adelante, las ruedas detuvieron su movimiento bruscamente haciendo derrapar con estilo al vehículo, allí se encontraba el transporte de los templarios que Mamen había eliminado como si nada.

No hay duda es su coche —dijo Cristian.

¿Estarán dentro? —contestó Alyssa.

Es posible —añadió Gómez, y siguió— pero… es extraño que no se sepa nada de ellos aún.

Los pasos de los tres avanzaron hacia el almacén mientras el chofer esperaba en el coche. Mientras avanzaban Alyssa se consolaba con el saber de qué Megan estaba bajo la protección de la orden del temple, no la habían dejado venir aunque ella había insistido mucho en ello. Cristian había tomado cartas en el asunto explicándole que contra menos supiese el priorato de sión de ella más a salvo estaría ella misma y su familia.

Antes de entrar por la puerta, Gómez sacó su pistola y el gran maestre hizo lo propio, tomaron la típica posición para entrar con cobertura y así lo hicieron, dieron un vistazo rápido y le hicieron señas a Alyssa para que los siguiera, siguieron avanzando y se toparon con el cadáver del hombre. Sus labios estaban morados, espuma aún húmeda le salía de la boca, Cristian le examinó los ojos abriendo sus párpados.

Pupilas dilatadas y hemorragia de los vasos capilares del ojo, lo han envenenado... Si hubiésemos llegado antes aun tendría una oportunidad.

Alyssa lo tomó por uno de sus hombros en señal de condolencia, en ese mismo momento Gómez se topaba con el cuerpo de la mujer.

He encontrado a su compañera.

Mientras Gómez guardaba su pistola en la sobaquera, Cristian llegó junto a él con grandes zancadas, en su rostro se podía ver la impotencia y el dolor de haber perdido dos buenos templarios. Alyssa llegó justo detrás de él y vio el charco de sangre donde yacía la mujer.

Siento mucho su muerte.

Eran buenos hermanos, su trabajo y ellos mismos serán recordados en la orden —contestó Cristian.

El templario sacó el móvil mientras daba un par de pasos alejándose de la joven sin vida, su voz era firme pero Alyssa podía intuir en sus sílabas el dolor por la reciente perdida. Pudo escuchar como movía los hilos del temple para que un equipo especial viniera a recoger a sus compañeros.

Gómez aún miraba el rostro de la joven, posaba sus ojos en la mirada de esta, vidriosa y perdida en la nada, los brazos del sargento se encontraban en jarra apoyados en la cintura mientras su peso corporal lo hacía sobre una pierna, miró de reojo hacia un lado y pudo ver como Alyssa se adentraba un poco más en el almacén. La joven doctora miraba al suelo mientras se colocaba el pelo tras las orejas.

Parece que hay algo aquí... Unas marca en el suelo.

Gómez y Cristian se dirigieron hacia allí con paso veloz, el sargento se acuclilló y siguió las marcas con la vista.

Creo que se quién nos puede ayudar a reducir el campo de búsqueda.

Cogió su Smartphone y con cierta dificultad dio con la cámara de este. Tomó varias fotos de las huellas de neumáticos y se dispuso a hacer una llamada que no hubiese creído nunca que él mismo haría.

Los tonos se sucedían uno tras otro y la respuesta, aunque fue tardía por fin apareció.

Jonson— dijo su apellido amablemente para identificarse con el interlocutor— ¿quién es?

... Si, si "hostia puta joder" —pensó Gómez al no encontrar las palabras adecuadas a la primera— Si… soy Gómez, el sargento de la policía de España.

Se hizo un silencio prolongado por parte de ambas partes que finalmente volvió a romper el español.

Vera, tengo las fotos de unas huellas de neumáticos, dichas huellas posiblemente pertenezcan a un coche sospechoso, me preguntaba si mandándoselas… ¿podría facilitarme la base de datos de los coches que las suelen llevar?

Sus últimas palabras fueron de carrerilla, casi improvisadas sobre la marcha, su interlocutor tan solo tardo un instante en contestar en un español muy acentuado.

Entiendo señor Gómez que es meramente cortesía profesional.

Por supuesto que si —contestó Gómez con cara de que ya se le hinchan las partes bajas— todo cortesía y colaboración entre los cuerpos.

Sonrío forzosamente esperando una respuesta más concreta.

Envíeme las fotos moveré unos hilos para ayudarle.

Estupendo ahora se las mando.

Gómez se enfrascó con su móvil para poder enviar esa información al que era el padre de su yerno. Una vez que lo consiguió miro a sus compañeros.

Bien pues parece que vamos a recibir ayuda extra en esta ocasión.

Sin duda sabe jugar sus cartas Gómez —contestó Cristian.

¿Y cuál es el siguiente paso? —sonó Alyssa.

la verdad es que lo que comento el sargento de los aeropuertos es importante, lo más seguro es que Mamen intente abandonar el país, así que es mejor que estemos preparados para ello.

Por un instante se miraron todos.

Me pondré de nuevo en contacto con los equipos de los aeropuertos. Vayamos hacia el coche.

Cristian se adelantó unos pasos y realizó las llamadas correspondientes, sus equipos en los aeropuertos estaban de nuevo en alerta.

Mientras tanto Mamen llegaba a uno de estos aeropuertos. Su actitud en el habitáculo era firme y segura, lo que contrarrestaba con sus rehenes, más con Irene que con Carla. La higa del sargento Gómez se desplomaba por momentos con llantos forzados, la impotencia se veía reflejada en su rostro al no poder hacerle nada a Mamen, por otra parte Carla que aparentaba estar más calmada y serena compaginaba el consolar a su hija con la miradas al vacío que se perdían en la inmensidad de sus propios pensamientos.

Cuando el coche se deteuvo en un parking privado, Mamen bajo con lentitud del coche, giró sobre sí misma y apoyándose en el vehículo se agacho levemente para mirar a las mujeres que le habían acompañado en contra de su voluntad.

Bien… ir saliendo y no intentéis nada… ¿de acuerdo? —sonrió maliciosamente de medio lado.

¿acaso crees que Luis no te buscara en un aeropuerto?

Estúpida… ¿por qué crees que me venís conmigo?

Carla se tuvo que tragar su orgullo ya que veía en Mamen una mujer lista y de decisiones firmes, empezó a comprender que la que había sido ayudante de su marido no dudaría en acabar con ellas para conseguir su objetivo fuera cual fuera.

Vamos es por aquí —hizo una pausa— pero antes… esposa a las señoritas —le dijo al chofer

Este así lo hizo, sacó bridas y esposó a las damas, Carla hizo por no inmutarse aunque notó como la piel cedía bajo el plástico al tensarse, sin embargo Irene se lamentó con quejidos de dolor. Mamen agarro su cara y entre dientes hilo una frase.

Escúchame niñata… nunca me has caído bien y no lo vas hacer ahora así que compórtate.

Movió su cara hacia un lado y la soltó bruscamente.

No la vuelvas a tocar —sonó Carla.

O si no ¿Qué?

Contesto tajante Mamen que empezó a caminar.

El coche templario avanzaba a gran velocidad hacia uno de los aeropuertos esquivando a más coches a medida que avanzaba. Justo en uno de esos adelantamientos, el sargento recibió una llamada que se compaginó con otra llamada al mismo tiempo al móvil de Cristian, ambos se miraron y atendieron sus móviles.

¿sargento Gómez?

El mismo.

Soy la ayudante del comisario Jones… creo que lo ha llamado hace un rato.

Sí, si… ¿tenemos alguna pista?, ¿puedo hablar con el comisario?

La verdad es que las marcas de neumáticos abarcan un gran número de vehículos y necesitaríamos más pistas… por lo de hablar con el comisario —su voz se pausó— ahora mismo no se encuentra aquí.

¡Como coño no va a estar ahí joder! —la voz de Gómez inundo el vehículo donde viajaban.

Lo cierto es que han disparado a su hijo en la calle.

A Gómez se le desorbitaron los ojos de tal modo que incluso Alyssa que lo acababa de conocer supo que algo iba mal, pero aún más lo hicieron cuando la frase no termino ahí…

Tenemos constancia de que su mujer e hija han sido tomadas por la fuerza por una mujer, no hemos podido seguirle el rastro…

Gómez colgó sin decir nada más y aun con la mirada perdida, Alyssa lo seguía mirando con un nudo en su corazón mientras Cristian aún seguía en pleno dialogo.

¿Pero entonces la tenéis localizada? —dijo Cristian.

Bueno la hemos podido localizar desde una cámara que da a las afueras del aeropuerto… si se dirige a un avión no lo cogerá en una de las terminales normales.

Que estará tramando ahora…

Bueno —contestó el templario que hablaba con Cristian— un equipo de seguridad, al parecer privada la escoltaban… no hemos podido ver nada más.

Está bien vamos para allí directamente… seguir controlando las cámaras, mandarme la ubicación de done la habéis visto y si cambia de posición avisarme.

Cristian colgó y vio los rostros de Alyssa y Gómez, un silencio solo interrumpido por el sonido del coche en marcha se hizo presente en el habitáculo.

Mamen ha secuestrado a mi mujer y a mi hija —dijo el sargento aun con el mismo rostro y la mirada perdida en el mismo lugar.

Alyssa se llevó las manos a la boca tapando esta, se podía ver en ella lo compungida que estaba por la noticia. Cristian apremió al chofer nada más escuchar las palabras del sargento.

Tranquilo… detendremos a Mamen y rescataremos a su familia, mi equipo me ha informado que la han visto y tengo la zona donde ha sido.

Sincronizó su móvil con el ordenador de a bordo del coche con unos movimientos precisos de sus dedos.

Sin perder más tiempo… hacia esa dirección —le dijo al conductor.

Mientras hacía esto el gran maestre, Alyssa se atrevió a tomar de la mano a Gómez, lo miro a los ojos mostrándole que le acompañaba en el sentimiento que debía de sentir a hora mismo, Gómez la miro a ella por instinto apretó su mano mirándola.

el novio de mi hija ha sido asesinado en la calle… supongo que a manos de Mamen.

Alyssa no supo que decir cuando escuchó estas palabras pero intentó trasmitir el sentimiento de que aquello no quedaría así.

Tras unos minutos llegaron al lugar, Gómez ahora se encontraba más entero y una mirada de determinación se reflejaba en sus ojos. El “GPS” los llevo hasta la parte de atrás del gran aeropuerto… allí solo había unos hangares casi abandonados, dejaron el coche y siguieron a pie, colándose en uno de ellos. No había absolutamente nada allí solo cajas sueltas y una gran lona que cubría un antiguo avión.

Alyssa, colócate detrás mío y no te muevas —dijo Gómez mientras sacaba su arma.

Allí hay una pequeña puerta —dijo Cristian sacando su pistola.

Dio unos pasos hacia la puerta con mucha cautela y el sonido de un reactor empezó a inundar la zona por completo.

¡Mierda! —Chilló Gómez— se van a ir.


Corrió hacia la puerta seguido por Alyssa y Cristian, abrió esta y pudieron contemplar como un jet privado salía del hangar posicionándose para el despegue, Gómez pudo alcanzar a ver los rostros llorosos de su mujer e hija contrastados con el rostro triunfante de Mamen. Apuntó con su arma y cuando iba a disparar; Un coche salió de detrás del jet, desde sus ventanas asomaron unas figuras con armas automáticas, las cuales descargaron su munición hacia veterano detective español. Alyssa pudo tomarlo por la chaqueta y hacerlo caer junto a ella sobre unos fardos que se encontraban al lado de la puerta, Cristian se tiró hacia el otro lado. Las balas sonaron en los hierros y en el suelo, Gómez se revolvió y logró disparar varias veces hacia el coche el cual huía a gran velocidad. Corrió tras el avión desesperadamente hasta que cayó de rodillas al suelo producto del cansancio y la desesperación, gritó el nombre de su hija y de su mujer no sabiendo cual sería el destino de todo esto.


Obra registrada a nombre de J.C. Amante. 


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8 comentarios:

  1. ¡Hola Carmen! he dejado mi comentario sobre este capítulo en el blog de "El Creador de Leyendas" :) pero básicamente lo que decía es que me ha encantado, sobre todo el desarrollo hasta alcanzar un clímax final lleno de tensión como en las mejores películas :)
    ¡Abrazos!

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    1. ¡Hola Tulkas!
      Cuanto me alegro de que te haya gustado. A mí también, un capítulo cargado de emoción, sobretodo cuando Gómez ve partir a su mujer y a su hija ¡pobrete!
      Gracias por dejar el comment aquí también ^^
      ¡Abrazos!

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  2. Esto va ganando en intensidad!!
    Voy a por el siguiente.

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  3. ¡Hola de nuevo! jejeje
    Pues sí, se pone tensa la cosa!!
    Te leo en el próximo :)
    ¡Ciao!

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  4. ¡Ju, ju, ju! ¡Se pone bueno! Pobre Gómez... lo que le habrá pasado por su cabeza al ver a su mujer y su hija. La tensión se siente en el aire...

    Por cierto, me olvidé comentar en el capítulo anterior que fue interesante lo que pasó con ese "ángel". Ya veremos como sigue eso, que también es genial. Je, je, je. ¡Saludos!

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    1. Sí, pobrete, Gómez lo está pasando mal... Cuando se encuentren cara a cara de nuevo ¡van a saltar chispas!
      Lo del ángel se desvelará a su debido tiempo :D jejeje Aunque ¡no lo sé ni yo!
      Muchas gracias por pasarte por el blog y comentar ^^
      ¡Nos leemos en el próximo!

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  5. Pobrw Gómez es la victima en este drama, cada vez mas intenso. ¡saludos!

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    1. Gómez... Pobre hombre, se ha visto involucrado en algo que le supera y encima ahora su familia está en grave peligro...

      Este personaje me gusta mucho, la verdad. Quizá algún día escriba algo para él y le haga vivir otra aventura ^^

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