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La Llamada. Capítulo 13.

Capítulo escrito por J.C. Amante. Para acceder a la publicación de su blog haz click aquí.



Alyssa se despertó con una sensación de amplitud. Su cuerpo notó las sabanas y recordó que se encontraba en la sede de los Caballeros del temple. Se levantó con lentitud dándose cuenta de que había descansado de verdad. Se colocó bien el pelo pensando que hacía días que necesitaba descansar tan bien como esa noche. Pudo darse cuenta de que la habitación disponía de baño privado y no dudo en dejar que el agua tibia recorriera su cuerpo por completo.

Tardó unos momentos en vestirse y estar dispuesta para afrontar el nuevo día, la sensación era muy extraña... Ayer no creía que la orden del temple y el priorato existieran y hoy se encontraba del todo metida en la guerra que llevan tanto tiempo librando ambos bandos. Recogió su media melena en una cola alta mientras avanzaba por el pasillo después de haber salido de la habitación, pudo darse cuenta entonces  de que había una frenética actividad en todo el lugar, decidió parar a un joven que pasaba por su lado, este sostenía una carpeta llena de archivos.

—Perdona —artículo Alyssa— ¿qué es lo que está pasando?

—Oh... Al parecer esta noche han entrado en el despacho del gran maestre y han robado algo.

El joven contestó rápidamente la pregunta y siguió su camino sin dar la oportunidad a Alyssa de volver preguntar.

Recorrió lo que le quedaba de pasillo para llegar a la zona central de la sede. Si el día anterior le pareció todo armonioso, hoy podía ver alarmas por todos los lados, en las pantallas podía ver como los satélites buscaban algo sin descanso, llamadas entrante y salientes se mezclaban en un nudo de palabras y sonidos. Desvió su mirada y se encontró con Megan que le hizo una seña para que fuera para allí y así lo hizo. Esquivó un par de personas antes de llegar junto a su amiga.

—Madre mía Megan, ¿qué pasa?

—Alyssa... Han robado el pergamino que entregaste ayer.

— ¿Cómo? —Abrió sus ojos— ¿quién ha sido?

—Rápido, sígueme… al parecer ha sido Mamen.

Alyssa se limitó a seguir a Megan, esta se dirigía hacia el gran despacho de Cristian, tuvo que detener sus pasos un instante cuando casi se da de bruces con una de las tantas personas que trabajaban allí.

— ¿Cómo que ha sido Mamen? —preguntó mientras avanzaban con grandes zancadas— pero si es la ayudante de Gómez. 

—Pues es lo que dice el propio Gómez, al parecer y según su versión… fue acosado por ella y luego agredido dejándolo así fuera de juego.

La joven doctora Jules notó como sus mejillas se calentaban y supo que estarían adoptando el tono característico que toman cuando una persona nota algo de vergüenza.  Se concentró en no tenerla a fin de cuentas acababa de conocer a Gómez y a Mamen, pero se les veía tan profesionales que nunca pensó en que llegasen a esos extremos en su relación.

— ¿Pero ahora se encuentra bien él sargento? —siguió Alyssa.

—Bueno aun algo aturdido pero bien.

En ese momento pudieron observar como uno de los soldados era esposado con las novedosas esposas que no eran más que unas bridas de plástico duro. Se lo estaban llevando con paso firme mientras en su rostro se adivinaba una sensación de alivio mezclada con arrepentimiento por sus actos.

—Asumo Megan, que este soldado que se llevan a tenido algo que ver.

—Asumes bien —sonrió— al parecer este soldado quería que el asesino de su hijo pagase por sus actos y llegó a un trato con Mamen para que así fuera.

Llegaron al despacho de Cristian el cual se encontraba con Gómez, éste último sentado en una silla aun sujetándose la cabeza debido a lo que le pasó por la noche, el gran maestre por otra parte caminaba pensativo con un rostro de pocos amigos.

— ¿Se encuentra bien sargento?

Preguntó Alyssa mientras se acercaba al sargento, este alzó la mirada hacía ella y adoptó una postura más acorde con su fuerte personalidad.

—Si… si, no es nada se me está pasando el efecto.

Cristian detuvo sus pasos cuando las jóvenes se encontraron dentro, tomó un mando a distancia y apuntando a las puertas las cerro, volvió a guardar el mando, se giró y pasó su mano por el gran cuadro de detrás de su escritorio; este se convirtió en una enorme pantalla táctil. Hizo unos gestos, arrastró sus dedos y sus manos por la pantalla moviendo “carpetas” accediendo a un mapa de la zona.

—Esto es un mapa de la zona de New York. Está controlado por un satélite al cual tenemos acceso mediante un contacto en la nassa —hizo una pausa— espero que con él podamos averiguar el paradero de la ayudante del sargento.

—Pero ahora mismo nos lleva ventaja. —prosiguió Alyssa.

—Es cierto —volvió a contestar el templario— aun así no debemos de permitir que escape… ahora mismo los enemigos del temple tienen lo necesario para acabar con esta sociedad tal y como la conocemos.

—Maldita sea… ¡joder! Aun no puedo creer que me haya hecho esto.

—No se debe de culpar sargento Gómez —respondió Megan— era imposible que lo supiese.

— ¡Un momento! —Se levantó de su asiento el sargento— ¿y si está regresando a Toledo? es allí donde se descubrió la tumba.

—Tengo unidades de incognito en los dos aeropuertos principales de la ciudad, si es así, sabremos si pisa cualquiera de ellos.

Los cuatro se quedaron en el despacho del templario. Allí pasaron nervios mientras intentaban localizar a Mamen desde el gran mapa sin éxito. Las horas se sucedían una tras otra las noticias eran escasas y la mayoría suponían falsas alarmas.

Mamen ya había sido cauta de no dejar ningún tipo de rastro con el cual pudiesen llegar hasta ella. Es más había esperado el momento justo para delatarse frente a Gómez y que mejor momento que aquí en norte América, seguro que le sería fácil burlar al sargento en un país desconocido para él, pero quizás había subestimado a su enemigo y no había contado con todos los medios de los que este disponía, al fin y al cabo si la orden del temple había resurgido de su aniquilación en el medievo  y había llegado hasta la época actual debía de ser porque tenías los medios y la economía para hacerlo. 

Mamen se dirigía segura de sí misma hacia el almacén donde le esperaría el coche que la sacaría de allí, de esta manera culminaría su plan genialmente sin ser atrapada ya que ella era consciente de que a estas alturas en la sede del temple ya se conocería su traición y su implicación como agente del priorato de sion. 

En ese mismo momento, un satélite se posicionaba sobre su nueva posición en la órbita terrestre. La señal inequívoca de ese millonario aparato no se hizo esperar en la sede templaría donde en el despacho del gran maestre, la pantalla señaló un círculo rojo justo en la zona donde se encontraba Mamen. 

Las tazas de café quedaron en el olvido inmediatamente al ver la Alarma. Instintivamente Cristian se comunicó con sus unidades en la calle.

—Abortar la búsqueda en las terminales de aeropuerto nuestra mujer ha sido localizada al este de la ciudad, en la zona industrial.

—Recibido gran maestre —sonaron las unidades que vigilaban las zonas equivocadas.

—Los agentes que más cerca estén de la zona de contacto —miró a Gómez por un segundo, el cual asintió con la cabeza— procedan a la recuperación del objeto robado.

—Gran maestre... ¿Cuál es la prioridad del objeto que debemos de recuperar? 

—Absoluta —sonó contundente Cristian— repito... La prioridad el objeto es absoluta —miró a Gómez y este cruzó su mirada con él— La de la mujer variable, tomar las medidas que consideréis para recuperar lo robado. 

Los ojos de Gómez se perdieron en la nada... Sabía lo que significaba la mirada que había cruzado con Cristian y lo que significaban estas palabras. En el interior de su mente viajaban los recuerdos vividos con la que creía que había sido su compañera hasta ahora, sus puños se cerraron dejando blancos sus nudillos.

— ¿Qué hacemos ahora Cristian? —argumento Alyssa.

—Preparémonos. Tengo un coche esperando que nos llevara al lugar.

—De acuerdo iremos —apoyo Gómez aun con la Mirada clavada en ningún lado.

Todos se miraron con firmeza y se dirigieron guiados por el templario hacia el transporte.

Mamen hacía ya un rato que había entrado en el gran almacén, al parecer abandonado, allí se encontraba el chofer con su vehículo listos para recogerla, por un momento creyó que no había nadie allí pues no se veía rastro del automóvil que debía de recogerla, no fue así; forzó un poca la vista colocándola en una inmensa sombra del lugar y pudo intuir las líneas de un coche escoltado por la sombra. Una diminuta luz rojiza procedente de un cigarro delataba al conductor que la esperaba apoyado en el transporte.

—llegas tarde.   

— ¿crees qué es fácil encontrar este lugar sin que te sigan? —respondió Mamen

— ¿lo tienes?

—si... Lo tengo, ahora tenemos lo necesario para cumplir con nuestra misión

— Al parecer todo va según lo planeado ¿eh? —respondió altivamente el conductor.

— Bueno respecto a eso hay una complicación…

— Y… ¿Cuál es?

— Un respectivo cambio de planes para asegurar que no nos detengan. 

Sacó de su espalda el pergamino que aún se encontraba protegido por las dos planchas de metraquilato que Alyssa le había colocado.

— ahora te lo vas a llevar y yo me voy a mover para asegurarnos de que realmente no me han seguido. Luego… cuando esté segura te lo hare saber y me recogerás en otra zona.

— ¿pero estas segura de que quieres hacer esto?

—completamente… no podemos fallarle al prior*

Mientras hablaban, fuera del almacén se escuchó llegar un vehículo. Mamen se acercó a una de las ventanas y con cautela se asomó para observar. 

—Sabía que no los despistaríamos tan fácilmente —argumento Mamen— seguiremos el nuevo plan… sal de aquí y no llames mucho la atención. Si no te llamo hazle llegar el pergamino al prior.

—de acuerdo así lo hare. 

Contestó el conductor que ahora ya se encontraba dentro del vehiculó en marcha y preparado para salir de allí.

 Mientras un hombre y una mujer se bajaron del coche y se encaminaban hacia donde se encontraba ella. La joven miembro del priorato de sion dio una paso para atrás con la intención de esconderse mejor con la mala suerte de hacer caer unas piezas apiladas. El sonido se escuchó con fuerza y se mezcló con el rechinar del coche que se alejaba. El hombre y la mujer que acababan de llegar entraron al lugar de inmediato viendo a Mamen la cual cruzó unas miradas con ellos. 

Se encontraron tan cerca que el templario se abalanzó sobre Mamen para intentarla retener, esta esquivó su ataque con agilidad pero no pudo esquivar el golpe que venía de la mujer templaría el cual impactó en su rostro haciendo que este girara e hiciera retroceder un par de pasos a la miembro del priorato, esta tras tocarse la cara con el dorso de la mano miro a sus enemigos. 

—Vaya... Veo que me tendré que emplear a fondo.

—Entréganos el objeto —contestó el hombre.

Mamen evaluó la situación, sabía que no podría con los dos juntos así que priorizo sus amenazas. 

—Está bien... —levantó las manos despacio— voy a coger el pergamino.

Una de sus manos se movió despacio hacia su espalda bajo la atenta mirada de sus oponentes, la mujer templaría no dudo en desenfundar un arma y apuntar a Mamen. Lo que complico un poco la situación. 
—Quieta —dijo el hombre— no hagas ni un movimiento más.

—Vamos —contestó Mamen en tono apacible— solo voy a entregaros lo que me pedís, lo tengo en la espalda.

El hombre se acercó a ella con cautela con la intención de coger el pergamino mientras que las manos de su compañera se aferraban al arma que sostenía. Fue en ese momento cuando el hombre estuvo cerca de Mamen que esta sonrío con malicia y con un hábil movimiento hizo que sus posiciones cambiaran dejando al templario entre ambas mujeres. El movimiento fue rápido y empujó al hombre hacia su compañera no sin antes inyectarle un líquido en su cuerpo procedente de una aguja que había salido de su anillo. La templaría sostuvo al hombre viendo como el blanco de sus ojos se le tornaba rojizo, sus labios se hinchaban y adquirían un tono morado.

— ¡Adrián! —articulo la mujer del arma.

—no te preocupes por él ya está muerto.

El veneno actúa en segundos —hizo una pausa— acaso crees que os iba a entregar el pergamino... Ilusos.

Mientras decía estas palabras sacó una pistola de detrás de su cintura. Por un segundo las mujeres se miraron y ambas dispararon sus armas varias veces mientras buscaban cobertura, la templaría tuvo que dejar caer al suelo el cuerpo de su compañero en pleno tiroteo.

Varios disparos más se sucedieron entre ambas femeninas mientras cambiaban sus coberturas para no ser el blanco fácil de su enemiga.

—Mamen —se alzó la voz segura y firme de la templaría— sé que no te queda munición... ¡Entrega el pergamino!

Una sonrisa entre dientes de Mamen sonó con fuerza antes de contestar.

— ¿Crees que no sé qué tu tampoco tienes munición? Estos trucos no funcionan conmigo.

Un silencio se hizo en el almacén. Una luna creciente envuelta en nubes contemplaba el combate en aquel lugar abandonado, una pelea que podría decantar la balanza para bien o para mal.

—Los templarios no entendéis nuestra misión.

—te equivocas... Sí que la entendemos es por eso que queremos impedir que lo logréis... No podéis sumir al mundo de nuevo en un periodo de inestabilidad para vuestros propios fines. No me dejas otra que arrebatarte el pergamino con mis manos.

Ambas mujeres salieron de sus coberturas quedando una frente a la otra. Se acercaron tomando precauciones sus miradas eran frías y sin mediar palabra y con una gran técnica y conocimiento intercambiaron cuantiosos golpes. Uno de ellos llegó a la cara de la templaría que esquivó por poco un segundo llegando luego con su rodilla al estómago de Mamen la cual se dolió mediante un gemido y paró otro golpe que le iba a la cara. Los dos estilos de lucha estaban muy igualados y justó cuando amabas había recibido lo suyo por parte de su enemiga. Mamen pudo preparar un pequeño cuchillo que llevaba escondido en su bota mientras habían rodado por el suelo en un lance del combate. Se incorporaron y la miembro del priorato paró un golpe mientras con su otra mano hundía el cuchillo entre las costillas de su enemiga.

—siento tu muerte, pero es necesaria para que yo pueda cumplir con mi cometido.

—la... La orden de... Temple... No permitirá que... Lo consigáis —balbuceo la mujer herida de muerte.
La respiración de la templaria era entrecortada ahora, de sus labios brotaba la sangre que le subía desde sus pulmones. La mano de Mamen retiró el cuchillo lentamente del cuerpo de esta, que gimió cuando noto como la hoja rozaba sus costillas. Mamen no dejó caer a su enemiga sino que la acomodo mirándola a los ojos viendo como su vida se apagaba en ellos. 

Salió de allí y al pararse a pensar en lo que había caminado se dio cuenta de que eran varios kilómetros. Opto por seguir callejuelas oscuras y lugares poco frecuentados para intentar pasar desapercibida ya que los signos de pelea eran evidentes en ella y en sus ropas. Encontró un lugar apropiado, saco su móvil e hizo una llamada que respondió el chofer con el que ya debería de estar. Su voz no cambio… tan solo se limitó a darle una nueva dirección para que la viniese a buscar y salir de allí por fin con el pergamino.


* Prior: líder de la orden del priorato de sion

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Obra registrada a nombre de J.C.Amante.

Comentarios

  1. Volvió la acción, je, je, je, je. Yo pensaba que Mamen iba morir... Tendré que esperar a que eso suceda. Je, je, je. Excelente capítulo. ¡Saludos!

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    1. ¡Hola Nahuel!
      ¿Ya la quieres matar? XD ¡Pobre Mamen! Déjala, que acaba de destapar su verdadera personalidad, a ver con qué nos sale, jejeje
      ¡Muchas gracias por tu comentario!
      ¡Un abrazo! ^^

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  2. celebro que te gustara Nahuel jejeje. Creo que puede dar mucho de si este personaje, ¿no crees Carmen?

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    1. ¡Hombre Lorcue! ¡Tú por estos lares! :)
      Claro que sí, puede dar mucho juego. Pero eso ya se verá ;) Porque nunca se sabe lo que puede pasar :D
      ¡Un abrazo! ^^

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  3. Muy buena la acción de este episodio. Con ganas de leer próximamente el capítulo nuevo que ya está disponible. Menuda ésta Mamen, es toda una tía dura. ^^ A ver qué pasa en el siguiente. ¡Muy buena historia!

    ¡Un abrazo!

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    1. Muchas gracias, Aio!! Me alegra ver que te está gustando la historia ;)
      Y, ciertamente, esta Mamen se las trae...
      Un abrazote y gracias por pasarte por el blog ^^

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  4. Muy buena la actuación de Mamen. (Raro nombre o apellido por cierto), y no tiene cpmpación para lograr su objetivo. Una chica determinante. ¡saludos!

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    1. Es una agente en toda regla. Y si se le mete algo entre ceja y ceja... Ufff, mejor no llevarla la contraria XD

      ¡¡Abrazooo!! ^^

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